Culiacán, Sin.- Sinaloa sigue atrapado entre dos realidades: la normalidad que el gobierno estatal quiere proyectar a toda costa, y la inseguridad que todavía trastoca la vida cotidiana. El mejor ejemplo fueron las fiestas patrias. Después de dos años suspendidas por la violencia, volvió a realizarse públicamente el Grito de Independencia. El gobierno estatal intentó presentar el evento como la recuperación de los espacios públicos. Sin embargo, para llevar a cabo esa celebración, fue necesario desplegar alrededor de 15 mil …
