Hay que reconocerlo, Claudia Sheinbaum tuvo un acierto importante en su primer año de gobierno: enterró, en los hechos, uno de los peores legados de su antecesor. “Abrazos, no balazos”. Con Omar García Harfuch al frente de la estrategia de seguridad, el gobierno dejó de mirar al crimen organizado como un fenómeno al que había que pedirle, casi por favor, que se portara bien. Los datos del gobierno arrojan algunos resultados en reducción de homicidios entre septiembre de 2024 y …
