Quedará en el terreno de la especulación por qué razón la presidenta Sheinbaum decidió mandar al matadero la reforma constitucional electoral, la joya de la corona de su proyecto de regresión autoritaria. Nadie se cree el cuento, y ella menos, de que era para cumplirle al pueblo que demandaba a gritos abaratar la democracia. Queda la incógnita si su plan B es el mismo que practicó López Obrador, consistente en convertir los cambios constitucionales en legales para que sean aprobados …
