En 2011, las autoridades estadounidenses destaparon una de las operaciones financieras más sofisticadas de la historia reciente. La investigación reveló que Los Zetas y el Cártel de Sinaloa no solo dominaban las rutas americanas, sino que sus vínculos se extendían hasta África y Medio Oriente. El mecanismo era una obra maestra de la ingeniería criminal: el uso del sistema bancario libanés y la venta masiva de autos usados en Benín permitían blanquear hasta 200 millones de dólares mensuales. Según Adam …
