El pasado 26 de agosto, el magnate Bill Gates, dueño de Microsoft, sorprendió al mundo al advertir que la inteligencia artificial (IA) representa una gran amenaza para los empleos y la vida humana. Por ello, propone que la atención a este problema “debería ser la principal prioridad del mundo”. Su llamado no quedó ahí, porque además se comprometió públicamente a utilizar todo su tiempo, a partir de ahora, para proteger el empleo humano. La sorpresa se deriva de que él es …
