Culiacán, Sin.- Tiene 12 años. Me cuenta que cuando tenía seis, su papá le dijo que lo llevaría a Disneylandia, allá tiene un tío que los podía pasar con un coyote. La promesa se la hizo el día que lo inscribió en la primaria. Le compró la mejor mochila que había en la plaza comercial, que se convirtió en el objeto más lujoso en la precaria vivienda hecha de láminas. Un accidente, esa fue la palabra que le repitieron, seis meses …
