Las expresiones más extremas de violencia no ocupan un lugar central en las estadísticas oficiales. Las bases de datos sobre incidencia delictiva contabilizan homicidios, pero no distinguen si una persona fue torturada antes de ser asesinada, si su cuerpo apareció desmembrado, si fue localizado en una fosa clandestina, si se trató de una masacre, de un feminicidio cometido con crueldad o de un ataque dirigido contra periodistas, madres buscadoras o integrantes de cuerpos de seguridad. Sin esa información resulta imposible …
