Guadalajara, Jal.- Guadalajara padece de una seria fiebre, pero ésta no es sólo mundialista. Los síntomas incluyen movilidad deficiente, agua potable que realmente no lo es, un sistema de transporte público que deja mucho a deber respecto a los beneficios que brinda y hasta un preocupante brote de sarampión que las propias autoridades han reconocido que no quedará contenido para cuando la FIFA haga sonar el primer silbatazo. Eso lo sabemos y sufrimos los cinco millones de habitantes de esta …
