Como en todo gran evento deportivo, la expectativa sobre los beneficios del Mundial de futbol, ahora bajo la modalidad compartida por tres países, es alta. En nuestro caso debería ser un evento positivo para la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Se supone que habrá una derrama económica extraordinaria que elevará el empleo y dejará la infraestructura urbana mejorada. Sin embargo, no siempre ha sido así. Diversos estudios pos-Olímpicos y Mundiales indican que el PIB no creció como se esperaba …
