Hace dos semanas planteé una pregunta en la que ahora quiero profundizar: ¿Será que, mientras a los mexicanos nos enorgullece nuestra cultura —gastronomía, música, historia, arte—, casi siempre heredada de quienes vinieron antes, otros países como Chile, Corea o Singapur tienen más motivos para presumir lo que están logrando hoy? La respuesta que adelanté fue que, desde mi punto de vista, pareciera que nos hemos resignado a que nuestro lado más brillante esté en el pasado. Basta asomarse a nuestras …
