¿Cuántas empresas pueden sobrevivir sin saber cómo enfrentar la competencia local y global, las innovaciones tecnológicas, los cambios en los patrones de consumo, la inestabilidad macroeconómica, la creciente velocidad de todos esos cambios y otros muchos factores de los que depende su viabilidad? Para eso está la planeación estratégica, para poder identificar, prevenir y administrar esos riesgos y amenazas y aprovechar las oportunidades. Pero no puede haber planeación estratégica sin inteligencia, en este caso, inteligencia de negocios, inteligencia de mercado …
