Durante casi dos décadas vivimos bajo el espejismo de la globalización cuando en realidad lo que sucedió fue una hiperregionalización en la que, como siempre, hay ganadores y perdedores. Es verdad que el mundo experimentó niveles de desarrollo, pero con asimetrías sociales y económicas que, en muchos países, se hicieron más grandes e injustas. Los países ricos son cada vez más ricos y los países pobres son, en el mejor de los casos, un poco menos pobres. En México el …
