El 21 de mayo de 1986 ocurrió algo que hoy parece casi imposible. Miles de personas marcharon en la Ciudad de México para protestar contra lo que consideraban una intromisión de Estados Unidos en los asuntos internos del país. El motivo inmediato fueron las audiencias promovidas por el senador republicano Jesse Helms, donde se formularon acusaciones contra funcionarios mexicanos, el gobierno federal y el propio sistema político nacional. Lo extraordinario fue quiénes coincidieron en ella. Había dirigentes priistas, funcionarios gubernamentales, …
