Como muchos otros, no tengo elementos suficientes para afirmar de forma categórica que Ernesto Ruffo, exgobernador de Baja California y primero en llegar a este cargo desde la oposición, es culpable o inocente. Sin embargo, acerca de su encarcelamiento me queda totalmente claro que ni es legal ni es digno de un gobierno cuya presidenta juró defender la constitución y las leyes que de esta emanan. Necesitaban un distractor frente a las numerosas acusaciones que enfrentan sus gobiernos estatales, comenzando …
