Hubo un tiempo en que el sarampión era sólo un recuerdo incómodo en los libros de historia, una de las muchas enfermedades erradicadas, que con un recuerdo fotográfico tipo Polaroid setentera, se mencionaba junto a los enormes logros del pasado, como el Metro, los ejes viales o el sistema electoral autónomo. México lo tenía bajo control. Éramos modernos, estábamos sanos y teníamos un sistema de erradicación de enfermedades graves casi ejemplar. Entonces llegó la Transformación y con ella la novedosa …
