El fentanilo cabalga sobre el cálculo gélido de los despachos estatales. La reciente revelación de Associated Press sobre la DEA en Nuevo México es la radiografía de una impostura perversa: ese Leviatán que jura proteger y que, en silencio, abre la puerta al veneno. Permitir el tránsito de millones de pastillas letales para armar un caso mayúsculo no es justicia, es la mimetización del Estado con la barbarie. Ahí, en esa pasividad cómplice que costó vidas americanas, late la vigencia …
