La política siempre tuvo sus rituales. Algunos más superficiales, pero cumplían con la función de contener. Eran el dique entre el ejercicio del poder y su desbordamiento. Cuando ese dique se rompe, es señal de que algo se perdió y no fue accidental. La forma dejó de ser la herramienta y se volvió estorbo. “Los modales son para no exhibirse, no para lucirse”, decían las mamás con esa claridad que desarma cualquier teoría política. Porque al final los modales no …
