A falta de resultados en los temas realmente críticos, los líderes de Morena, empezando por la presidenta, han reducido su verborrea cotidiana a los latiguillos de barrio que, en cierto modo, distraen porque no significan nada, no son tangibles, ni tienen forma: “México es mucha pieza”, “México está de moda” y así un largo etcétera de ocurrencias simpáticas. Se entiende desde luego que esa práctica sea políticamente útil porque en sociedades de muy débil cultura cívica, como México, lubrica por …
