Entre los países que dejaron solas a las mujeres y hombres de Irán que salieron a la calle a luchar por sus derechos y libertades, vergonzosamente está México. Y esto no sólo guardando silencio y mirando hacia otra parte, sino con una política exterior que ha manchado irremediablemente la tradición solidaria y defensora de los derechos humanos de la diplomacia mexicana. Son los mismos representantes de esa política exterior, empezando por la presidenta Sheinbaum, los que ahora lamentan la guerra …
