La Organización de las Naciones Unidas fue creada en 1945 con un mandato inequívoco: prevenir conflictos y garantizar el respeto efectivo de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Hoy esa promesa se diluye en retórica vacía. La ONU se convirtió en una burocracia ineficaz cuya inacción termina encubriendo los abusos que afirma combatir. El problema ya no es solo la ineficiencia, sino la cooptación y la captura del sistema. Mientras en Irán el régimen reprime violentamente protestas –con estimaciones independientes …
